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    Campaña de concienciación sobre la Igualdad de género

Campaña para la igualdad

Campaña comarcal para concienciar sobre la igualdad de género, mediante audiovisuales didácticos para prevenir e informar en el territorio

Objetivo: prevenir conductas violentas y fomentar la igualdad en Los Monegros a través de un lenguaje audiovisual que llegue a todos los sectores de la población.

La campaña es iniciativa del Centro Comarcal de Servicios Sociales, gracias al convenio firmado el pasado año con el Instituto Aragonés de la Mujer, y se financió en 2020 a través del Pacto de Estado contra la violencia de género, con cargo a créditos recibidos del Ministerio de Igualdad.

La campaña comarcal a favor de la igualdad comenzó el 25 de noviembre de 2020, con la difusión de un video en torno al lema “Si las personas escribimos la historia, ¿por qué no la cambiamos?”.


La campaña sigue activa a lo largo del tiempo, a través de cuatro píldoras formativas que comprenden las temáticas de igualdad y jóvenes, familia, mayores y violencia de género. Están protagonizadas por monegrinos y monegrinas de diferentes edades y sirven de soporte y complemento a la labor de prevención e información que se lleva a cabo desde los Servicios Sociales de la Comarca de Los Monegros. 

 



SOLICITUD del MATERIAL de la CAMPAÑA:

Los centros educativos, asociaciones, administraciones y entidades interesadas pueden solicitar los nuevos recursos a través del Centro Comarcal de Servicios Sociales. Comprenden los audiovisuales, así como unas fichas que dan pautas para tutorizar las sesiones de sensibilización.

Los materiales didácticos se solicitan en el correo electrónico:

E mail: serviciossociales@monegros.net

 

Además, coincidiendo con el Día Internacional de la Mujer, el 8 de marzo, comenzó la visibilización de la campaña en redes sociales, de la mano de mujeres que viven en Los Monegros y que cuentan con una trayectoria vital y/o profesional inspiradora.

 

BERTA GASCÓN LARRAZ, GESTORA CULTURAL 

Berta Gascon



Berta Gascón es una zaragozana de 37 años que tras pasar más de una década viviendo y viajando por medio mundo, decidió instalarse en Los Monegros e iniciar un nuevo proyecto de vida, en lo personal y en lo profesional. De eso hace ya cinco años y en todo este tiempo no ha parado de trabajar, volcada por completo en acercar el circo y las artes escénicas a todos los municipios de su entorno y en dinamizar a través de espectáculos y eventos culturales y deportivos el mundo rural.

Berta es gestora cultural. En 2008, cuando residía en Berlín, creó ConMuchoArte, una distribuidora internacional de compañías de artes escénicas que le permitió recorrer una treintena de países. Incluso fue la primera mujer jurado en un Festival de Teatro de Calle en el Kurdistán Iraquí. 

Llegó a Los Monegros en 2016 y aquí se ha quedado. A quienes recorran la comarca les sonará, por lo menos de vista, una enorme torre orillada en la carretera que comunica Grañen con Robres. Un colorido mural de una carpa de circo destaca entre los campos de cultivo. No hay más vecinos que esos campos. 

Ese lugar es ARTmosfera, el espacio de creación artística que capitanea Berta y desde el que han surgido innumerables espectáculos, animaciones y propuestas culturales y formativas de lo más variopintas. Un espacio que recibió en 2018 el Premio Marcelino Orbes a la Mejor Iniciativa para la Promoción del Circo en Aragón.

 

CARMEN NICÁS FIANCES

Berta Gascon

 

Médica rural por convicción, Carmen Nicás Fiances se ha jubilado este año, tras más de cuatro décadas dedicada a la Sanidad y 35 años trabajando en Atención Primaria en Los Monegros, donde quiso quedarse para ejercer su vocación y criar a sus hijos.

Carmen Nicás Fiances estudió Medicina por vocación. Porque le gusta “el trabajo con las personas” y tiene “curiosidad acerca del ser humano en general”. Tras dedicar 42 años a trabajar en la sanidad pública, de los que 35 los ha dedicado a ejercer como médica de Atención Primaria en Sariñena, se ha jubilado este año, dejando una gratitud inmensa y un cariño infinito entre las personas que han sido sus pacientes tanto en el Centro de Salud de Sariñena, como en San Juan del Flumen y en Pallaruelo de Monegros.

Médica rural por convicción, podría haber elegido otros destinos en ciudades como Huesca o Zaragoza, de donde procede, pero su amor por el medio rural le hizo elegir Los Monegros como destino para vivir y criar a sus hijos.

Atención Primaria

A Carmen le gusta la Atención Primaria, que le permite el contacto con pacientes “a los que tienes la oportunidad de conocer y tratar de un modo integral, teniendo en cuenta sus circunstancias y a lo largo del tiempo, con lo cual se acumula mucha información muy útil a la hora de tratamientos y seguimiento, a la vez que se tejen relaciones y conocimientos duraderos”.

Siente que tiene mucho que agradecer a su trabajo, tanto a las compañeras, como al aprendizaje continuo de sus pacientes, con los que ha compartido muchos momentos, buenos y malos, “estando cerca en situaciones de crisis vitales. En la consulta, a veces, me han dado las gracias por escuchar, a lo que solía responder que la que tiene que darlas soy yo, por la confianza que depositan en las sanitarias en general, sabiendo que por encima de todo está el secreto profesional”.

Mujer

Casi todas sus compañeras de trabajo han sido mujeres, “como ocurre casi siempre en el tema de cuidados, que han asumido mayoritariamente mujeres en nuestra sociedad, en el hogar y en todos los ámbitos. Una labor imprescindible. Creo que tenemos que dar todo el valor a nuestra tarea, tanto laboral como personal, exigir el reconocimiento que merece y animar a compartirla”. Piensa que “las mujeres somos imprescindibles para el mantenimiento de la población en el medio rural. Merece la pena trabajar por conseguir unas buenas condiciones de vida que ahora son posibles con la incorporación no tanto al trabajo, que siempre ha contado con la mano de obra de la mujer, como a la visibilidad y reconocimiento de ese trabajo en todos los ámbitos”.

En opinión de Carmen Nicás, “cuando más falta hace, la fuerza que se mueve es la de la mujer”. Y, en este sentido, agradece y recuerda el movimiento solidario generado en torno al inicio de la pandemia, “cuando mujeres de diferentes pueblos elaboraban y nos enviaban mascarillas y material para protegernos”.

Los Monegros

En opinión de Carmen Nicás, “todo el rico patrimonio natural, cultural y social de Los Monegros solo se mantiene con personas que sostengan el mundo rural vital; necesita que todos y todas nos impliquemos en cuidar y reivindicar los servicios públicos en sanidad, educación, transporte... En particular, y respecto a la Atención Primaria, hay que mantener y mejorar toda la estructura de los centros de salud, dotándolos sobre todo del personal necesario para que la atención sea adecuada y de calidad y poder trabajar los temas de promoción de la salud, prevención y rehabilitación, mejorar el contacto con la comunidad y la accesibilidad, y tantos aspectos como definen la atención primaria y que están infradesarrollados”.

 

DORA MORALES CALVETE


Berta Gascon

Dora Morales Calvete es carnicera en La Almolda, su pueblo natal, desde hace 27 años. Desde pequeña le gustaba preparar los embutidos en las matanzas del cerdo tradicionales que se hacían en su casa “como toda la vida”. Por eso, cuando se jubiló una prima de su madre no se lo pensó dos veces. Cogió las riendas del negocio y “ahí empezó todo”.

Abría su carnicería todos los días de la semana de lunes a domingo en horario de mañana y tarde. “Ahora abro la tienda todos los días, excepto el domingo, en horario de mañana, y las tardes las dedico a elaborar productos caseros y artesanos, que es la especialidad de mi tienda, para venderlo fresco al día siguiente”, explica Dora, para quien es positivo ser mujer emprendedora en su pueblo, porque “me permite seguir en La Almolda y no tener que abandonar mis raíces”.

Sus clientes son, en su mayoría, amigos y familiares, “gente cercana que hace que el día a día en mi puesto de trabajo sea todavía más reconfortante. Al final, intervengo en una parte importante de sus vidas, como es su alimentación o alguna celebración, ofreciéndoles la mejor calidad”, señala Dora.

Su especialidad son los productos caseros y artesanos, sabores ancestrales que elabora como se ha hecho siempre: canelones, croquetas, bolas, embutidos … “Mi día a día es una rutina que me apasiona y que no cambiaría por nada”. Afirma que “el trabajo es inevitable y, por eso, estoy tan feliz de que me guste lo que hago”.
Defensora del medio rural, que le parece “el mejor contexto para realizarte como persona y encontrarte a ti misma”, piensa que “la despoblación es un problema que no parece preocupar en exceso” y aboga por cambiar el concepto de “pueblo” tan arraigado y “frenar la destrucción de la vida rural antes de que sea un fenómeno irreversible”. Por eso, afirma que “llegados a este punto, es obvio que nadie va a ayudarnos si no nos ayudamos nosotros mismos. Tenemos que concienciarnos de que es insostenible el concepto que tenemos actualmente de “pueblo”, porque el “pueblo” no es solo la piscina de verano, unas fiestas, o el lugar donde viven mis abuelos. En los pueblos hay vida, hay ganas, historias, oportunidades y, sobre todo, hay personas”.

“La vida me ha enseñado a no pensar mucho en el futuro, así que a tope con lo venga, que me pillará trabajando en mi pueblo, haciendo lo que más me gusta”.
Así se expresa, Dora Morales, con su personalidad positiva y filosofía de vida optimista que contagia a través de las redes sociales. También su amor por su pueblo y por su comarca, y la pasión por el trabajo y buen hacer lo transmite a través de Internet, lo que ha convertido su escaparate en una ventana abierta al mundo desde el corazón de Los Monegros.



ÁNGELA MARTINEZ GAVÍN


Ángela Martínez Gavín

Ángela Martínez Gavín es Ingeniera Técnica Forestal. Nació y vive en Grañén, localidad que dejó siendo muy niña y a la que regresó hace 26 años, tras recorrer diversas ciudades españolas.

Desde pequeña le ha apasionado la naturaleza y siempre quiso estudiar una carrera relacionada con el medioambiente.

Cuando comenzó Ingeniería Técnica Forestal en Huelva en la década de los 80 del pasado siglo, solo había tres escuelas en España que impartían esta especialidad. Muy pocas mujeres se matriculaban. Hoy en día, como señala Ángela Martínez, “la oferta académica es mucho mayor y también somos muchas más las mujeres que nos dedicamos a esta disciplina”. Tras finalizar sus estudios, trabajó en prevención de incendios forestales e inventario de montes, hasta el año 1999, fecha en la que empezó en la Mancomunidad Flumen-Monegros.

Actualmente, trabaja como técnica de medio ambiente en Monegros Servicios Medioambientales, S.L., empresa pública de la Comarca de Los Monegros. “Toco muy diversos temas como son gestión de residuos, jardinería, trabajos forestales y mi gran pasión que es el control de plagas, concretamente coordino los trabajos de control de mosquitos y mosca negra en nuestra comarca y en otros lugares fuera de ella en los que son requeridos nuestros servicios”, explica Ángela Martínez. “En la antigua Mancomunidad se creó en 1997 el Servicio de Control de Plagas, es uno de los cinco servicios públicos que hay en España de esta índole, junto con tres de Cataluña y otro de Andalucía. Yo me incorporé en el 2000. Gracias a este servicio conocí a Javier Lucientes, profesor de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Zaragoza, y estrecho colaborador del servicio, él fue quién me introdujo en el curioso mundo de estos insectos”.

De su trabajo, destaca la labor realizada en la Expo de Zaragoza, donde se encargaron de controlar las poblaciones de mosquitos durante los años 2006 a 2008. También ha realizado diversos estudios para el Gobierno de Aragón en cuanto a mosca negra y actualmente y, desde hace varios años, además de en la Comarca de Los Monegros, llevan a cabo tratamientos en las comarcas del Cinca.

Forma parte del profesorado del Curso de Entomología Medico Veterinaria y Control de Vectores de la Universidad de Zaragoza que tiene lugar en Grañén desde hace dos décadas. Impulsado y dirigido por Javier Lucientes, fue el primer curso de verano que se impartió fuera de Jaca y es único en el mundo. Reúne a expertos internacionales y cada año cuelga el cartel de completo en tiempo récord.

Sin duda, lo que más le atrae de su trabajo es el contacto con la naturaleza. “El medio ambiente nos brinda todos los recursos para la continuidad de la vida en el planeta y, si bien es cierto que cada vez estamos más concienciados en su preservación, queda mucho trabajo por hacer y no hay que olvidar que cualquiera de las acciones individuales que realizamos cotidianamente tiene un impacto sobre el ecosistema en el que vivimos y que tenemos que tener especial cuidado a la hora de realizarlas, son pequeñas acciones que realizamos en nuestro día a día como la utilización del agua, el tirar los residuos en los contenedores adecuados, la utilización en exceso de los vehículos, la utilización de la electricidad y muchas otras cosas que repercuten en lo mismo: en la salud de nuestro entorno natural”, concluye Ángela Martínez Gavín.


LOLES ASTORGA RUÍZ

Loles Astorga Ruiz


Loles Astorga Ruíz gestiona el camping de Valfarta desde hace cuatro años.

Fotógrafa de formación y vocación, esta mallorquina ha ejercido su profesión en ciudades como Nueva York.

Tras diversas experiencias vitales y profesionales, dejó su isla para trasladarse al corazón de Los Monegros, donde llegó en busca de calidad de vida y encontró un lugar sin prisas ni atascos donde poder conciliar y criar a sus hijos en contacto con la naturaleza.

A pesar del paréntesis que ha supuesto la pandemia, ha logrado numerosas distinciones y posicionar el camping “La Estepa” entre los mejor valorados del país y hasta allí acuden turistas de medio mundo atraídos por esa luz especial que desprenden pueblos como Valfarta y personas como Loles.

Loles Astorga Ruíz vive desde hace cuatro años en Valfarta, junto a su marido y sus dos hijos. Allí gestionan el camping “La Estepa” que ha recibido el diploma a la experiencia autocaravanista y ha sido distinguido como mejor experiencia de viaje en 2019 entre más de 60.000 lugares dedicados al turismo.

Son muchos los reconocimientos que recibe este ejemplo de turismo responsable y sostenible después de cuatro años luchando por poner en valor un paraje único en el corazón de Los Monegros.

Hasta allí se trasladan autocaravanistas procedentes de medio mundo. “La mayoría son europeos que viajan en autocaravana desde hace años. Hacen ruta por etapas por todo el mundo, les gusta las carreteras secundarias y huyen del prototipo de turista de costa masificada, les atrae la estepa por su flora y fauna, su silencio y quieren producto local y pequeños pueblos que visitar. Entre ellos destacan ornitólogos, fotógrafos de la vía láctea, por la baja contaminación lumínica de Monegros, gente que le gusta el medioambiente y la tranquilidad”.

La pandemia supuso una paralización que poco a poco va remontando gracias a que ahora más que nunca, los viajeros buscan destinos auténticos y sin masificar.

Fotógrafa profesional, Loles ha vivido en lugares como el Soho (Nueva York) o Palma de Mallorca, su ciudad natal. Formar una familia fue el motor que le llevó, junto a su pareja, Quique, a alejarse de las grandes urbes y buscar la calidad de vida y la conciliación laboral. De hecho, tras abandonar sus trabajos, permanecieron ocho años alejados de la civilización en la Sierra Tramontana de Mallorca cuidando una finca y en contacto pleno con la naturaleza. Después recalaron en Los Monegros, donde llegaron no de forma fortuita, sino después de años de búsqueda. Su experiencia como autocaravanistas fue esencial para decidirse por Valfarta, localidad con 60 personas censadas, donde buscaban una familia para regentar el bar social, las piscinas y el camping.

“Valfarta nos gustó a primera vista. Fue algo de corazón, no de cabeza. Nos daba miedo la parte económica, pero su luz especial, el silencio, es un pueblo muy bonito sin carretera que lo atraviese… Así que dijimos: vamos a intentarlo y si no nos va bien, ya estamos en la península. Y aquí estamos desde hace cuatro años”, señala Loles.

“El camino no ha sido fácil. Es una lucha de mucho tiempo. El camping estaba abandonado hacía diez años. Hace ocho años que viajamos en caravana, sabemos idiomas y en las aplicaciones aconsejas paradas y sabemos lo que busca este tipo de viajero: tranquilidad, seguridad… Vienen turistas con poder adquisitivo que hacen gasto en el territorio, por lo que es positivo para toda la comarca, no solo para Valfarta”, comenta Loles, para quien “la infancia en un pueblo no es lo mismo que la ciudad” y valora sobre todo la calidad de vida que han encontrado.

Esta emprendedora tiene muchas ideas para desarrollar el territorio. “Internet y las redes sociales abren oportunidades. Hoy en día si tienes un negocio en un pueblo, puedes vender en todo el mundo”. Reivindica especialidades formativas en el territorio, “con una residencia de estudiantes para que vengan personas de fuera a formarse con estudios enfocados a la agricultura que se podrían implantar en la zona”.

Al mismo tiempo alerta que “estamos perdiendo esa franja de edad que mueve el mundo y son los jóvenes que van a estudiar fuera y no vuelven y a veces arrastran a los padres”. La falta de vivienda es otro escollo. A pesar de todo, “en una balanza, sigue primando lo positivo y me gustaría jubilarme aquí”, concluye la emprendedora.

 

INÉS ARTERO ARTERO

Inés Artero Artero


Inés Artero Artero

Ingeniera Técnica Agrícola

DÍA INTERNACIONAL DE LA IGUALDAD SALARIAL
18 DE SEPTIEMBRE

Nacida y criada en un entorno rural, agrícola y ganadero, Inés Artero conoce bien los sacrificios y las bondades de dedicarse profesionalmente al campo. Estudió Ingeniería Técnica Agraria y antes de cumplir los 25 años ya sabía lo que era trabajar en un sector fuertemente masculinizado. Ahora, que todavía no suma el medio siglo, sigue asesorando a agricultores y ganaderos y dando soporte técnico desde UAGA, el sindicato agrario en cuyas oficinas de Huesca trabaja desde hace 17 años. Allí se traslada cada día desde Lanaja donde decidió formar una familia y criar a sus hijas. Esta defensora del medio rural afirma que nunca se ha sentido “de menos por ser mujer en un mundo de hombres” y piensa que, aunque sea despacio, “la sociedad va cambiando para que la gran diferencia entre hombres y mujeres que ha marcado nuestra niñez sea cada vez menor y podamos desarrollarnos en igualdad de oportunidades”.

 

Inés Artero nació en 1974 en Jaca y creció en Abena, un pequeño pueblo del pre Pirineo en la Jacetania. Su infancia transcurrió entre Jaca y Abena, donde cursó educación infantil dos años, hasta que en 1979 cerraron la escuela por falta de alumnado. Inés fue la última niña que se crio en Abena.

 

En su casa ha convivido con su familia que ha dedicado su vida a la agricultura y a la ganadería. “Toda mi infancia rodeada de campo y tierra, paisaje agrario, agua y aire puro… A abrevar las vacas con mi abuelo, a cosechar con mi padre, a picar en el huerto con mi tío…, de ahí, estoy segura, mi vocación”. Todo ello, condujo a Inés a la Escuela Politécnica de Huesca donde cursó Ingeniería Técnica Agrícola. Su primera experiencia laboral en el sector agrario con tal solo 24 años fue en la Cooperativa Los Monegros de Sariñena, donde trabajó durante seis años como técnica de campo, asesorando a los agricultores sobre los tratamientos y cuidados que debían hacer en sus fincas y sobre la gestión de sus explotaciones. “Muy fácil con la gran mayoría de la gente que me encontré en mi camino, agricultores, compañeros de trabajo, proveedores, jefes, la gran mayoría hombres. Pese a que en algún momento se escuchaban voces de: ¿Qué me va a contar a mi ésta que no sepa? o ¿qué te vas a saber tú?... solo por ser mujer con poca experiencia. Un mundo de hombres en el que me tuve que hacer valer para encontrar mi sitio y que fuese respetada y valorada”.

 

 Desde hace 17 años, Inés trabaja en el sindicato agrario UAGA asesorando a profesionales del campo y dando soporte técnico a sindicalistas que lideran la organización. Al principio se trasladó a Huesca, pero a los pocos años decidió, junto con su pareja, cuya familia procede de Lanaja, ir a vivir a esta localidad ubicada en el corazón de Los Monegros, de la que además es concejala. Y allí han nacido sus dos hijas y continúa viviendo porque es una defensora del medio rural y de la calidad de vida que se respira en los pueblos. “Si ponemos en la balanza las ventajas e inconvenientes de vivir en Lanaja, ganan por goleada las ventajas: relaciones humanas, vecinos, vida más sana, mayor seguridad, tranquilidad, paisaje natural… “.

 

En la foto posa delante del monumento ubicado en la Plaza Mayor y que rinde homenaje a las Canalistas; la mujeres de Lanaja que luchadoras donde las haya un 25 de febrero de 1915 salieron a pie y en carros del pueblo hacia la capital para reivindicar el inicio de las obras de las infraestructuras necesarias para traer agua a los Monegros y para que sus familias pudiesen salir adelante y pudiesen quedarse a vivir en Lanaja. Una acción sindical sin precedentes, liderada por mujeres en beneficio del medio rural que sin duda, comenta “conociendo ese movimiento me motivé todavía aún más para continuar con la defensa de los derechos de la mujer y del medio rural”.

 

Para incorporarse al mundo laboral en el medio rural siendo mujer todavía hay mucho espacio para la reivindicación y para desarrollarnos teniendo las mismas oportunidades. “La latente brecha salarial entre hombres y mujeres es otro hándicap que deja en evidencia un sistema arcaico que hay que cambiar para mejorar”, concluye Inés Artero.





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Más información:

Centro Comarcal de Servicios Sociales

Tfno: 974 570 701



 



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