La población es el valor más importante de una comunidad, y Los
Monegros la están perdiendo. En las tablas y cuadros anexos observamos
que el mayor censo registrado coincide entorno a 1920, cuando se llega acerca
de los 32.000 habitantes. Pero el elevado crecimiento vegetativo que
existía en aquellos años, frente al pequeño incremento de
población registrado desde 1900, está denunciando ya la
existencia de una fuerte emigración.
La población vuelve a crecer entre 1950 y 1960, con la creación de
15 núcleos o pueblos de colonización y la aportación de
aproximadamente 3.000 habitantes, que enmascaran la elevada emigración
que está protagonizando la población autóctona. Estos
núcleos nacen a raíz de la puesta en riego de extensas zonas. La
población que acude, en su mayor parte proviene de zonas
agrícolas de Zaragoza, Soria, Andalucía, Extremadura y otras
comarcas de la provincia, y el resto son habitantes de municipios
próximos en los que no disponían de suficiente base territorial
para dedicarse a la agricultura.
Transcurridas varias décadas, estos núcleos de colonización
sufren el mismo proceso de pérdida de población que el conjunto
de la zona. La mecanización de los trabajos del campo, paralela a su
incapacidad para la creación de nuevos empleos y a la atracción
ejercida, de otro lado, por los núcleos urbanos con industria -Huesca,
Zaragoza y también Barcelona-, han sido las causas de una paulatina
despoblación, quedando en el mundo rural una población escasa y
generalmente envejecida.