Ayer se celebró una reunión en Monegros, con una representación de las distintas plataformas ciudadanas, entidades sociales, representantes institucionales, empresarios, agricultores, ganaderos y vecinos de toda la provincia de Huesca que se han unido bajo una misma reivindicación: exigir unas carreteras dignas para nuestros pueblos.
Llevamos meses denunciando una situación que ya no admite más excusas. Lo hemos hecho de forma responsable, pacífica y perseverante. Hemos organizado los Martes Negros en Los Monegros, marchas lentas y concentraciones hace más de un año desde la plataforma de la A1239 de Albalate a Esplús, sábados negros y concentraciones en la A125 de Ardisa a Ayerbe, se han creado nuevas plataformas como la más reciente en la A130 de Alcolea a Monzón, así como reivindicaciones en otras carreteras de la provincia de Huesca como son la A131, A2605 de Jaca a Aisa, la A2609 del Valle de Chistau, A2214 de Candasnos a Ontiñena, entre otras muchas. Hemos mostrado el estado real de nuestras carreteras y hemos demostrado con hechos lo que miles de ciudadanos sufren cada día: carreteras deterioradas, firmes agotados, baches, falta de mantenimiento y una preocupante sensación de abandono institucional.
Después de las diferentes movilizaciones en varios puntos de la provincia, la realidad es que nuestras carreteras están al límite. Seguimos viendo cada vez más desperfectos, con más riesgos y la misma falta de respuestas. Mientras tanto, vecinos, trabajadores, estudiantes, transportistas, agricultores y servicios de emergencia continúan circulando por vías que no están a la altura de lo que merece esta provincia. No queremos ser más que nadie, pero tampoco menos.
Por eso el próximo sábado 13 de junio damos un paso más.
Convocamos el SÁBADO NEGRO, una movilización provincial que partirá desde distintos puntos del territorio para converger en Huesca, en una concentración de vehículos a las 11 horas en el aparcamiento del Palacio de Congresos.
Allí estarán representadas carreteras de toda la provincia: la A-131, la A-130, la A-125, la A-2214, el acceso a los Valles de Vio, la A-1239, la A-2605, la A-2609 y muchas otras vías que simbolizan un problema común. No hablamos de una carretera concreta. Hablamos de un modelo de abandono que afecta al medio rural aragonés.
Queremos dejar claro que esta movilización no tiene colores políticos. Tiene el color de la seguridad, de la dignidad y de la igualdad entre territorios.
Pedimos al Gobierno de Aragón que abandone las promesas y pase a los hechos. Que escuche el clamor de los pueblos. Que actúe con urgencia. Porque no estamos reclamando privilegios; estamos reclamando algo tan básico como poder desplazarnos con seguridad.
Los pueblos de la provincia de Huesca también contribuyen, producen, generan riqueza y fijan población. Lo mínimo que merecen son unas infraestructuras acordes al siglo XXI.
El próximo sábado queremos llenar Huesca de vehículos, de vecinos y de dignidad. Queremos demostrar que cuando los pueblos se unen, su voz no puede ser ignorada. Por eso hacemos un llamamiento a toda la ciudadanía para que se una a esta reivindicación. Porque al final, el estado de las carreteras nos afecta a todos y todas.
La gente de los pueblos nos tenemos que hacer valer.
Porque unas carreteras dignas no son un lujo, son un derecho.