El invitado especial del XIX Torneo Internacional de Ajedrez de la localidad monegrina ha vencido esta tarde a ocho jugadores en una hora y veinte minutos. Ha impresionado y emocionado al público que se ha despedido de este modo de una cita deportiva que en esta edición ha puesto el foco en la inclusión
La XIX edición del Torneo Internacional de Ajedrez de Alcubierre ha concluido esta tarde con una extraordinaria exhibición de ocho partidas simultáneas a la ciega, en las que el actual campeón del mundo para personas ciegas y con discapacidad visual, Daniel Pulvettt, ha conseguido pleno de victorias. El maestro internacional, que cuenta con un escaso 10 % de visión, se ha enfrentado de forma simultánea a ocho rivales sin ver los tableros, guiándose únicamente por la memoria y la representación mental de las posiciones, en una demostración reservada a muy pocos ajedrecistas en el mundo.
Durante una hora y veinte minutos, el salón de Alcubierre ha permanecido en un respetuoso silencio mientras se desarrollaba una demostración que muchos de los asistentes calificaban de "magia". En realidad, se trataba de memoria, concentración, cálculo y un talento excepcional. La exhibición ha comenzado a las 17.00 horas y ha concluido a las 18.20 con un pleno de victorias para Pulvett, quien ha ido resolviendo una a una las ocho partidas hasta imponerse en todas ellas. La última en resistir ha sido la montisonense Laia Carabantes, mejor clasificada femenina del torneo, que recibió posteriormente los consejos del campeón del mundo, quien se mostró cercano, generoso y dispuesto a compartir su experiencia con todos los participantes.
"Este fin de semana probablemente esté entre los mejores que he vivido nunca. Me voy muy emocionado por cómo me han tratado y por todas las experiencias que he vivido aquí", ha afirmado Pulvett tras finalizar las simultáneas.
El campeón ha confesado que afrontaba el reto con cierto nerviosismo porque hacía tiempo que no realizaba una exhibición de estas características. "Tenía miedo de que se me olvidara alguna posición, alguna pieza o algún tablero, pero al final todo salió muy bien", ha explicado.
Más allá del resultado deportivo, Pulvett ha destacado el valor del torneo y el ambiente que ha encontrado durante estos dos días en la localidad monegrina. "Me gustaría que este torneo durara 40, 50 o 60 años más porque es una actividad extraordinaria que beneficia a mucha gente", ha señalado. Además, ha asegurado que una de las cosas que más le ha impresionado ha sido "el enorme sentido de pertenencia. Todas las personas con las que he hablado sienten un orgullo enorme por su tierra”.
La dinámica de la exhibición también ha sido muy especial. Era el periodista y escritor Leontxo García, maestro de ceremonias del torneo desde su primera edición, quien iba diciendo en voz alta los movimientos realizados en cada partida por los jugadores. Tras escucharlos, Pulvett respondía inmediatamente con su jugada, que era ejecutada sobre el tablero correspondiente.
De este modo, se iban sucediendo sobre las mesas movimientos como "dama d6" o "caballo h6" y el campeón del mundo mantenía en su mente ocho partidas completamente distintas, recordando la posición exacta de cada pieza en cada tablero durante más de una hora. Una demostración de memoria prodigiosa y de representación mental que dejó impresionados incluso a los grandes conocedores del ajedrez asistentes.
El periodista Leontxo García, una de las voces más autorizadas del ajedrez español tras más de cinco décadas vinculado a este deporte, no ha ocultado su admiración por lo que acababa de presenciar. "He visto pocas cosas más impresionantes en mis 54 años dedicados al ajedrez y 43 como periodista", ha señalado. "Cualquier ajedrecista puede jugar una partida a ciegas; dos, quizá tres. Pero mantener durante más de una hora en la memoria las posiciones de ocho tableros distintos y ganar las ocho partidas de forma inapelable pertenece a un nivel extraordinario".
Leontxo ha recordado además que, en el caso de Daniel Pulvett, esta capacidad no nace del exhibicionismo, sino de la necesidad. "Él aprendió a desarrollar el ajedrez a ciegas después de perder la visión porque era la única manera de seguir jugando. Es un ejemplo de superación humana impresionante".
Por su parte, el presidente de la Federación Aragonesa de Ajedrez, Rubén Cajo, ha destacado igualmente el acierto de dedicar esta edición al ajedrez inclusivo. "Ha sido una edición muy exitosa tanto por la participación como por la elección del invitado de honor. Traer a un campeón del mundo español como Daniel Pulvett ha servido para visibilizar el ajedrez inclusivo y demostrar que este deporte es una oportunidad para todas las personas".
Precisamente ese ha sido el gran mensaje que ha dejado esta XIX edición del Torneo Internacional de Alcubierre. Daniel Pulvett, que perdió la mayor parte de la visión durante su infancia en Venezuela y encontró en el ajedrez una forma de reconstruir su vida hasta convertirse en campeón del mundo, ha demostrado durante todo el fin de semana que en este deporte no existen barreras de edad, origen, condición física o discapacidad.
Con esta exhibición histórica concluye una edición marcada por la inclusión, la participación y el extraordinario nivel deportivo. El Gran Maestro Internacional Roberto Cifuentes, a sus 68 años, conquistó ayer sábado su décimo título en Alcubierre, y el último movimiento del torneo lo ha firmado Daniel Pulvett, que ha vuelto a demostrar que algunas de las mejores partidas de ajedrez no se juegan sobre el tablero.
En este sentido, el alcalde de Alcubierre, Pedro Suñén, ha realizado un balance muy positivo del Torneo con la vista puesta en el 20 aniversario que se celebrará el próximo año. “Hay que hacer algo especial”, ha dicho.
El torneo está organizado por el Ayuntamiento de Alcubierre y patrocinado por la Diputación Provincial de Huesca, con la colaboración de la Comarca de Los Monegros, la Federación Aragonesa de Ajedrez e Ibercaja.