La tradicional fotografía de grupo en las escaleras del Ayuntamiento de Grañén ha puesto este viernes el broche final a cinco intensas jornadas de aprendizaje, intercambio de conocimientos y convivencia del XXIV Curso de Entomología Sanitaria y Control de Vectores de la Universidad de Zaragoza.
Durante toda la semana, veinte especialistas procedentes de diez comunidades autónomas han recibido formación teórica y práctica en una cita consolidada como referente de esta disciplina que está de plena actualidad. La transmisión de enfermedades a través de insectos preocupa cada vez más. Es vital la prevención y la preparación de especialistas que afronten los retos que van en aumento con motivo de fenómenos como la globalización y el cambio climático.
La clausura ha contado con la presencia del alcalde de Grañén, Carlos Sampériz, y del presidente de la Comarca de Los Monegros, Pedro Loscertales, representantes de las instituciones que, junto con la Universidad de Zaragoza, organizan este curso extraordinario, pionero en España y que, a lo largo de sus veinticuatro ediciones, ha formado ya a cerca de medio millar de especialistas. En 2026 alcanzará un hito muy especial con la celebración de su 25 aniversario, tal y como han recordado las autoridades. Junto a ellas, los co-directores del curso, Sarah Delacour y Nacho Ruíz han realizado un balance muy positivo, así como los 20 alumnos y alumnas que se han matriculado este año.
Durante estos cinco días, médicos, veterinarios, farmacéuticos, biólogos, ambientólogos, profesionales de la administración y de empresas de control de plagas han profundizado en la biología, identificación y control de insectos y ácaros de interés sanitario mediante clases teóricas, prácticas de laboratorio y salidas de campo. Precisamente, la práctica es el elemento diferenciador del curso que se realiza gracias al servicio de control de plagas de la empresa pública Monegros Servicios Medioambientales de la Comarca de Los Monegros. El programa ha incorporado además las últimas novedades en vigilancia y control de vectores, así como nuevos métodos de muestreo e identificación de especies de interés sanitario.
En este sentido, la codirectora del curso, Sarah Delacour, ha realizado un balance muy positivo y ha destacado especialmente el perfil del alumnado y el ambiente generado durante la semana. "Ha sido un grupo muy enriquecedor porque contábamos con perfiles muy variados. Hemos aprendido todos de todos; ellos de nosotros y nosotros de ellos, porque cada uno aporta su propia experiencia", ha señalado. Delacour ha explicado que la formación combina una sólida base teórica con una intensa actividad práctica. "A lo largo de la semana hemos trabajado la parte teórica sobre insectos, garrapatas y otros artrópodos de interés para la salud pública, como pulgas o piojos. Después, en el laboratorio, hemos
estudiado la morfología de estos grupos para que los participantes sepan identificarlos y, en las salidas de campo, hemos aplicado las técnicas de muestreo y de control. Es un curso muy completo que integra teoría y práctica aplicada", ha destacado.
La bióloga también ha subrayado que cada edición incorpora nuevos contenidos para responder a los retos emergentes. "Este año hemos incluido otros grupos como los tábanos y hemos abordado el auge y el desplazamiento de determinadas poblaciones de garrapatas hacia núcleos urbanos, un fenómeno que hace que cada vez las encontremos con mayor frecuencia cerca de la población". Asimismo, ha puesto el foco en las nuevas estrategias de control. "Ya existen tratamientos piloto, tanto a nivel europeo como nacional, basados en la técnica del insecto estéril, que consiste en la liberación de machos estériles de mosquito tigre como complemento a los métodos tradicionales de control. Vamos incorporando novedades año tras año, nuevas técnicas, productos, métodos de muestreo y claves de identificación de grupos taxonómicos de interés".
Asimismo, tanto profesorado como alumnado han destacado el clima de colaboración vivido durante toda la semana. "Se crea un vínculo muy especial porque son jornadas muy intensas, con muchas horas de trabajo compartido, pero también muy enriquecedoras desde el punto de vista humano y profesional".
Durante el acto de clausura, el presidente de la Comarca de Los Monegros, Pedro Loscertales, ha destacado que este curso demuestra que Los Monegros es también un espacio para el conocimiento, la investigación y la innovación, agradeciendo la confianza que cada año depositan la Universidad de Zaragoza, el profesorado y el alumnado para seguir haciendo crecer este proyecto, así como el apoyo del Ayuntamiento de Grañén y las entidades colaboradoras.
Durante la clausura, también han tenido palabras de reconocimiento para el catedrático Javier Lucientes, impulsor y alma de esta iniciativa desde sus comienzos, cuya dedicación ha sido determinante para convertir este Curso Extraordinario de la Universidad de Zaragoza en una referencia nacional en entomología sanitaria y control de vectores.
Con la vista puesta ya en 2026, Grañén volverá a convertirse en el punto de encuentro de especialistas de toda España para celebrar el 25 aniversario de un curso que, tras veinticinco años de trayectoria, continúa creciendo, incorporando nuevos conocimientos científicos y formando a los profesionales que trabajan en la vigilancia y el control de los vectores que afectan a la salud pública.